domingo, 13 de mayo de 2012

SOS Ministra Sader


Acudimos a su despacho para denunciar una situación bastante incómoda para nosotros como comunidad, y especialmente para el Correo del Sur, quien funciona como órgano divulgativo del Concejo Comunal, y cuya versión impresa se encuentra paralizada por problemas económicos, aunque ese es otro tema. Dentro de nuestra comunidad ubicada en la Urbanización Popular 1ero de Mayo, parroquia Miguel Peña, municipio Valencia del estado Carabobo, con mucho sacrificio realizado por la señora Agustina Ramos, se logró acondicionar un espacio digno para el funcionamiento de la la Misión Barrio Adentro, y desde el principio hemos sido víctimas del mismo personal que allí a laborado, dos doctores se llevaron un televisor y una báscula; sin embargo se ha mantenido operativo hasta el octubre del año pasado (2.011) fecha en la que se cierra al público para iniciar reparaciones relacionadas a filtraciones y deterioro de la pintura. Gracias al aporte económico de la señora Agustina Ramos, y al trabajo de algunos miembros del Concejo Comunal, se logró la mejora del ambulatorio, y tal como se ha realizado hasta la fecha se iba a entregar al personal médico con las respectivas observaciones recogidas dentro de la comunidad:
-El doctor Cesar de Varona Olivera, cod: 56971, ha estado haciendo acto de presencia de manera irregular, muchas veces abriendo el consultorio después de las nueve de la mañana y cerrándolo antes de las once de la mañana.
-Muchos pacientes miembros de la comunidad se han quejado de la mala atención del Galeno, quién en la mayoría de los casos los remite a CDI.
-El baño del ambulatorio se encontraba en condiciones higiénicas deplorables, producto de la falta de limpieza del mismo.
-El maltrato también es realizado por las enfermeras hacia los pacientes.
El día miércoles dos de mayo se solicitó la presencia previa comunicación del personal médico para la entrega formal del inmueble, a la cual no asistieron, sin embargo días después asistió el doctor antes mencionado y retiró todos los medicamentos del ambulatorio, sin ninguna notificación. Ante esta situación estamos estudiando la posibilidad de declararlo persona no grata en nuestra comunidad, y pedimos sea enviada un nuevo personal que supla las carencias médicas del sector, y así aprovechar el espacio dándole mayor salud al pueblo.
Es necesario acotar que la Señora Agustina Ramos no recibe ningún aporte por parte del gobierno, ni de ningun organismo público o privado por el funcionamiento del ambulatorio, y la mayor parte de los gastos que se han generado, han corrido por su cuenta.