Lo triste de todo esto es el efecto que se genera aguas adentro dentro de las filas de la oposición y de aquellos que ven en eso una alternativa de gobierno válida, los alientan con su odio inflamando una llama que han desencadenado en la violencia que ha causado numerosas bajas y considerables pérdidas, sin contar el daño psicológico que causan.
Y hablando de daño psicológico que donde quiero hacer énfasis, he conocido a mucho loco, y aveces se dice que el nivel de locura depende del nivel intelectual, de eso no se mucho, lo que si se es que Chavez los tenía locos, y con Maduro la cuestión empeoró. Hablando con un férreo opositor me contaba que conoció al mismísimo piloto de Chavez y que este le contó que en un viaje a la Gran Sabana donde llevaban muchos niños a conocer el majestuoso lugar, cuando embarcaban en el viaje de retorno notó que faltaba un niño y el para entonces presidente; esperó un rato más y vio llegar a Hugo pero no al niño, y lo peor es que la camisa que portaba estaba llena de sangre... Es decir Hugo Rafael se había comido al niño que faltaba para revestirse de grandes poderes demoníacos y lograr la inmortalidad y extender su dominio por sobre toda la tierra... Y esto me lo contó asegurando cada palabra, porque la verdad se le notaba en los ojos.
La locura es tan grande que ahora colocan guayas para que los "colectivos" no lleguen a sus sitios de reuniones "pacíficas", la loca idea es del sr. de la foto, ya a causado muertes y desfiguración de hasta personas de la 3ra edad, hasta hace poco era un héroe, imagen de lo que debe ser un líder, pero ahora que cayó preso no creo que Maricori o la Tintori se acuerden de él y mucho menos los que hasta ayer lo glorificaban. Nuestro Presidente Maduro ha llamado a la cordura, pero es muy difícil dialogar con locos, pero no imposible... ¡Nos encontraremos pronto!

